Así como títulé este post fue la afirmación de Rubén Rodríguez Martínez, figura de la danza en Cuba, cuando amenamente lo recibimos en la sede de la compañía guantanamera Danza Fragmentada, invitado que prestigia la 25 temporada del colectivo fundado por el maestro Ladislao Navarro Tomasen, evento danzario a celebrarse en dos etapas del 2 al 5 de octubre, y del 11 al 14 durante la Jornada de la Cultura Cubana.
Demostrando su resistencia a Cronos (dios del tiempo), los años dorados vividos junto a Danza Nacional de Cuba y luego en Europa, Rubén, durante el díálogo con su homólogo Navarro, expresa su más grande anhelo de revivir la escuela cubana de danza contemporánea que a su juicio se está perdiendo, un legado de grandes maestros de la Mayor de las Antillas y del extranjeros como Eduardo Rivero, Marianela Boan y la norteamericana Elfriede Mahler, por citar algunos..
En la siguiente conversación el intérpretes de los clásicos «Michel Ángelo», «Ruiseñor», «Cruce sobre el Niágara»,comenta sobre su actual sueño y las experiencias vividas recientemente en el Concurso Atlántico Norte Co-Danza y Grand Prix Vladimir Malakhov, que concluyó en la ciudad de Holguín, donde vio el desempeño de jóvenes bailarines.





