Educadora de profesión e instructora de arte en la especialidad de danza mexicana, se confiesa una enamorada de Guantánamo, que llega cada año desde el país Azteca al extremo más oriental de Cuba para compartir no sólo sus saberes, sino también adquirir nuevas experiencias en el arte manual.

Y es que María Ernestina Leticia Escobedo Galván, procedente del Estado de Tamaulipas, participó en un taller con las artesanas del Proyecto Crochet con Alas y los miembros de la Cátedra de Artes Plásticas, de la Casa de Cultura “Rubén López Sabariego”, de la ciudad del Guaso, donde  se quedó encantada con la técnica del foami,originario de su país, desarrollada por las guantanameras,  así como aprendió de este grupo integrado por ama de casas en su mayoría, las habilidades para obtener hilos y el bordado miñardí, tan milenario, pero novedoso para ella.

Esta benefactora del también grupo Mariachis Gema, de La Casa de Cultura, desea llegar en venideros años a las comunidades periféricas de la ciudad o municipios cercanos de Guantánamo, pues es un trabajo que le atañe a Leti, como la llaman, desde que laboró como directora de Bellas Artes en su municipio de Matamoros, con favorables resultados entre los niños y jóvenes de su país con pocas posibilidades de asistir a un centro de arte

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *