Esta tropa que aprece en la foto son los miembros de la Asociación de Hermanos Saíz que llegan, a veces a pie, o en botella, a los poblados de San Antonio del Sur, Niceto Pérez y El Salvador para ofrecerles en salas de videos y espacios alternativos, series de animación, videos clips y making-of, que conforman la cartelera de la VI Jornada de Cine Andante, evento guantanamero para acercarse a las comunidades alejadas de la ciudad capital.

La filial provincial de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) auspicia anualmente esta propuesta, inaugurada en 2013 para promover la obra fílmica de noveles creadores, llevarla a espacios no tradicionales de proyección, barriadas, casas de cultura, salas rurales de video, e impulsar así una cultura audiovisual, contando además con momentos para el intercambio y el debate.

La cita ha ganado en adeptos, conquistados en anteriores capítulos; en tanto el programa teórico sesiona en el Video-Bar del Cine Huambo y la sede de la AHS en la cabecera provincial, donde se exhiben obras de realizadores de La Habana, Villa Clara, Camagüey, Holguín, La Tunas y la provincia anfitriona, varias de estas piezas aplaudidas en importantes concursos, como la Muestra Joven ICAIC y el Almacén de la Imagen, y en algunos casos financiadas por la beca El reino de este mundo, que otorga la AHS.

En la Villa del Guaso el evento activó, desde el miércoles, los espacios de presentaciones y reflexión Ojo Crítico, 1900, La Enorme Hoguera y el infantil Cámara Chica, este último con círculos pioneriles de interés sobre apreciación y realización cinematográfica.

Para este viernes se reserva un panel acerca del panorama y las perspectivas de la animación joven hecha en Cuba, que tendrá como invitados a noveles y experimentados creadores, entre ellos el local Daniel Ross, el cienfueguero Víctor Alfonso Cedeño, conocido por su serie juvenil Dany y el Club de los Berracos (sic), e integrantes de proyectos como Estudio Nodo, de Holguín.

Al decir de los organizadores de Cine Andante, desde la edición inaugural en 2013, que marcó del 21 al 24 de noviembre el itinerario por comunidades periféricas y rurales de Guantánamo, la jornada se ha redimensionado, pasó de recibir y proyectar sólo 15 materiales en aquel primer año, a unos 70 ahora, y ha crecido además en diversidad de género, temática, estética y públicos.

Por: Yaimara Villaverde Marcé

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *